El Estado mexicano, presuntamente involucrado en las desapariciones forzadas: Federico Mastrogiovanni

Por Jorge Coronel

QUERÉTARO, 12 de noviembre de 2016.- El pasado 6 de octubre de 2014, en el auditorio de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), Federico Mastrogiovanni, periodista italo-mexicano, presentó su libro debut: “Ni vivos ni muertos. La desaparición forzada en México como estrategia de terror”. Tuvimos la oportunidad, ese día, de entrevistarlo. Por varias razones este texto no se había dado a conocer. He aquí el resultado de la charla:

Jorge Coronel (JC).- ¿Cuál es la hipótesis de este libro?

Federico Mastrogiovanni (FM).- Muchas de las desapariciones que se han presentado en los últimos años son forzadas, es decir, no sólo se trata de desapariciones forzadas cuando hay una intervención directa por parte de elementos del Estado, sino también cuando hay omisión por parte del mismo Estado. La hipótesis es que el mismo Estado mexicano está involucrado en las desapariciones forzadas, y también que alguien se beneficia con estas desapariciones forzadas (hay organismos que hablan de más de 30 mil desaparecidos de 2006 a la fecha).

“Esto no puede ser casual, la hipótesis que se maneja es que viendo cómo ha funcionado la desaparición forzada en otros momentos de la historia, en otros lugares, podemos decir que se trata de una estrategia de terror donde, en el caso de México, pueden beneficiarse actores que son principalmente empresas trasnacionales, que necesitan o quieren explotar recursos naturales. No olvidemos que este tipo de prácticas se ha dado para poder controlar territorios a través del terror. México no es la excepción, claro, hay diferencias con otros regímenes. Por ejemplo, no estoy diciendo que México tiene una organización política como la dictadura en Argentina, al contrario, lo que digo es que la desaparición forzada también se da en un contexto de democracia”.

JC.- El villano favorito de todo mundo es el narco, éste es el culpable de todos los males de México. ¿Cuál es el papel del narco en la desaparición forzada?

FM.- No me gusta hablar de narco, prefiero llamarlo grupos criminales (porque no sólo manejan la compra-venta de drogas, sino se dedican a otros negocios y diversos delitos). El caso reciente de los estudiantes asesinados y desaparecidos en Iguala, Guerrero, nos hace ver las relaciones que hay entre grupos criminales e instituciones. Yo creo, más bien, que es una cortina de humo hablar de narco porque no nos hace ver las relaciones que hay entre el poder institucional y los poderes fácticos (como los grupos criminales).

“Lo de Guerrero es muy impactante en cuanto a esta relación, pero hay muchos más casos de este tipo de colaboración, de colusión. Me parece preocupante que al narco se le vea como el ´villano favorito´ (como bien tú dices). Hay que hacer un análisis más serio donde se reconozcan las responsabilidades y colusiones. Éste es el gran tema: las colusiones políticas”.

JC.- ¿Hacia dónde va México con toda esta impunidad, con toda esta complicidad?

FM.- ¡Ésta es una gran pregunta! No sabría decirte hacia dónde vamos. Podemos decir que si no se resuelve este panorama la situación, obviamente, empeorará.

“Hay propuestas de políticas públicas que hasta ahora no han funcionado. Uno tiene que tener siempre la esperanza, pero tampoco se puede firmar un cheque en blanco. El Estado mexicano tiene que reconocer su responsabilidad en la desaparición forzada para que haya un mínimo de credibilidad en el escenario”.

JC.- Llevas meses y meses recorriendo México, un país ensangrentado, ¿qué es lo que más te ha llamado la atención, lo que más te ha impactado en tu andar?

FM.- Pues lo que más me ha impresionado es la presencia de elementos del Estado en crímenes que aparentemente no tienen nada que ver con el Estado mismo. Pero después, investigando, te das cuenta que un policía, o un militar, o un funcionario público, están involucrados. Esto es una constante.

“Esto me sorprendió y me preocupó mucho. De los grupos criminales uno lo esperaría, del Estado uno esperaría protección y, al contrario, es una parte del problema. Creo que se debería rescatar la parte sana de las instituciones para poder trabajar en conjunto con la sociedad civil. Los familiares de desaparecidos lo demuestran: a pesar de que saben que elementos del Estado están involucrados en la desaparición, ellos buscan el diálogo para resolver los casos. Es un ejemplo de ciudadanía muy grande”.

JC.- En México, ¿las instituciones y los grupos criminales están realizando una limpieza social?

FM.- Yo no hablaría en general, pero hay una parte de las instituciones que lo están haciendo: desde abajo, desde la investigación, se nota esa acción. ¡Es preocupante! Para poder tener una autoridad real, las instituciones deberían mostrar su fuerza o decisión para acabar con estas prácticas.

JC.- ¿El país se encamina hacia una dictadura o a un fascismo a la mexicana?

FM.- Yo no hablaría de esto. El sistema mexicano tiene muchas fallas, tiene rasgos autoritarios. Y hay que tener una vigilancia ciudadana para evitar acciones autoritarias o de dictadura. El riesgo, por supuesto, existe.

JC.- Sin embargo, es mínima la participación ciudadana en la vida política-pública del país…

FM.- Éste es uno de los graves problemas. El país sería más sano y fuerte si su ciudadanía pudiera organizarse porque implicaría una participación más activa y una sensibilidad más alta, sin la necesidad de tener tragedias enormes para tomar conciencia. Yo espero una participación más activa para apropiarse del país (en el buen sentido de la palabra). Pero no es fácil, es un camino sinuoso, pero yo lo veo como la única salida: la participación ciudadana.

JC.- Tu libro, ¿cómo ha sido recibido por la academia, las organizaciones sociales, los familiares de desaparecidos?

FM.- Bastante bien. Cuando se presenta en universidades es donde se dan los comentarios más interesantes. Es muy importante que se difunda con los estudiantes porque son, potencialmente, la parte más activa de la sociedad.

JC.- Tienes ya varios años viviendo en México. ¿Cuáles serían algunas ideas que darías para levantar a este país en ruinas?

FM.- No tengo muchas respuestas, ¡más bien tengo muchas preguntas! Después de tres años de trabajo, y de dar a conocer un libro doloroso, tengo claro que la mejor parte de este país es la gente que no se rinde, que se sigue indignado por los acontecimientos horribles. Allí se pueden retomar las fuerzas de estas personas, sobre todo de las mujeres, que no aceptan esta impunidad.

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