Reprueban cárceles Poblanas por deficiencias

Por Rene Valencia

PUEBLA, PUE., 3 de mayo de 2018.- Problemas de sobrepoblación, deficiencias en los servicios de salud, falta de personal, carencia de programas para prevenir la violencia y falta de atención a actos violatorios a los derechos humanos, fueron los principales problemas registrados en los Centro de Reinserción Social (Cereso) municipales en el estado de Puebla.

El Diagnostico Nacional de Supervisión Penitenciaria 2017 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) califica con base en un esquema de semáforo el cumplimiento de mejorar las condiciones en los penales; en el caso de las diez cárceles distritales poblanas, ninguna alcanzó el color verde, pues no se registraron grandes adelantos.

Los Ceresos distritales que evaluó la CNDH en Puebla fueron los de Huejotzingo, Zacatlán, Tepeaca, Acatlán de Osorio, Xicotepec de Juárez, Tecamachalco, Tetela de Ocampo, Chignahuapan, Teziutlán y Zacapoaxtla, estos dos últimos recibieron una luz amarilla por condiciones medianamente malas.

De las cárceles municipales visitadas por el personal de la CNDH, la peor evaluada fue la de Chignahuapan, al registrar el año pasado una calificación de 4.68 sobre 10 puntos, lo que se tradujo en un indicador de luz roja en el semáforo, al no dar garantías de un trato digno para la población penitenciaria.

Chignahuapan tuvo una evaluación baja debido a que el penal está sobre poblado, son insuficientes los servicios de salud, hay deficiencias en la  condiciones materiales y en la higiene de los talleres o áreas deportivas.

No obstante, las características positivas que cumplió el penal de Chignahuapan se encontraron la capacitación del personal penitenciario, distribución de la población privada de su libertad, actividades deportivas y educativas, así como la integración de los reos con la sociedad.

El Cereso de Huejotzingo fue el segundo peor evaluado a nivel municipal en la entidad, con una calificación de 4.81, derivado de que los internos vivieron en hacinamiento, hubo deficiencias al separar hombres y mujeres, además de que se cuenta con una mala infraestructura.

Aunque las condiciones en las celdas de Huejotzingo fueron de las peores en Puebla, en comparación con los 4.47 puntos del 2016, se registró una mínima mejora, pues se cumplió con atenciones a la población aislada o a lesbianas, gays, bisexuales, transgéneros, travestis, transexuales e intersexuales (LGBTTTI). Con informacion de popular.

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